Nada es inmune al machismo, aún…

Este no es un comentario «feminista», más bien una reflexión basada en la observación después de 40 años laborales. La conclusión en una frase:  nada en la vida es inmune al machismo, aún…

Es una forma tan sutil de comportarse que se reproduce a sí mismo sin que nos demos cuenta, sin tomar consciencia. Todos los días, las mujeres se enfrentan a alusiones y discriminaciones que generalmente pasan desapercibidas para los demás. Sin embargo, esto va acompañado de ataques hirientes al género femenino.

Si bien las mujeres de hoy tienen derechos que antes no tenían, todavía hay un largo camino por recorrer hacia la igualdad, aunque prefiero utilizar el término justicia. Por ejemplo, las mujeres aún reciben menos paga por igual trabajo. Además, a menudo tienen que ser particularmente sobresalientes para ser promovidos, mucho más que la mayoría de los hombres.

Por supuesto existe el machismo evidente, burdo, acerca del cual hemos visto y leído extensos y reiterados reportajes. Hay muchos tipos de machismo que encontramos todos los días y en todas partes. A continuación comentaré sólo algunos de ellos:Esta frase se refiere a su estado de ánimo.

«Necesitas una pareja»

Cuando estás triste, la verdadera razón no importa. El supuesto es que las mujeres están tristes cuando no tienen un hombre a su lado. Entonces, si estás preocupada, tensa o estresada, a menudo se diagnostica que es un hombre lo que falta a tu lado.

Esta frase contiene una tesis muy provocativa:

Retrata a la mujer como incompleta. Se deduce que depende del sexo masculino para completarla. Se basa en la idea de que las mujeres son el «sexo débil» y solo pueden ser felices en compañía de un hombre.

«Tienes que verte bien, ya que si no ¿quién podría interesarse en ti?»

Siempre tienes que sacarte lustre, tener un cuerpo hermoso y lucir bien. Si no lo haces, estás condenada a la invisibilidad, o en otras palabras, a la no existencia. Estas declaraciones se basan en el supuesto de que el atractivo externo es la única propiedad que da derecho a las mujeres a participar en la sociedad.

El problema con este tipo de declaraciones, es que implica una amenaza inadvertida. En muchos casos, desgraciadamente, son las propias madres de muchas mujeres, quienes sin proponérselo, les han inculcado esa conducta. Pero en verdad, ello limita el papel de la mujer a la seducción. Esto socava su autoconfianza y amor propio. Además, afirma la idea de que la mujer existe solo para el placer del hombre y que su rol es preferentemente seductor. La publicidad, las pasarelas y muchos otros medios contribuyen a ello. 

«Si te casas …»

En algunas culturas, pero también en muchos sectores de sociedades como las de Hispanoamérica, muchas mujeres escuchan constantemente esta frase de sus padres, especialmente de la madre. «Cuando te casas …» se usa como si el matrimonio fuera el objetivo más importante en la vida de una mujer. Escondido en esto está la convicción, de que todo en la vida de la mujer joven debe centrarse en la boda y claro, en ser una buena mujer para un hombre.

En realidad, las mujeres han alcanzado posiciones importantes en ciencia, política y cultura. Sin embargo, a menudo escuchamos esta frase de los familiares. Otras mujeres, de otras familias, son bienvenidas a realizar una carrera profesional exitosa, pero la propia hija o hermana debería cuidarse y buscar a un hombre.

«Tienes que ser más femenina»

La asignación de roles de género está condicionada culturalmente. No hay una ley que requiera que un hombre no sea sensible o una mujer que sea grosera. Quizás estas asociaciones se hicieron alguna vez en la historia, para evitar que la mujer se rebelara contra el hombre.

«Debes ser más femenina» es una advertencia a la mujer de que sus modales deben ser más amables. Al mismo tiempo, es una indicación de que no debe cuestionar su rol, que debe adaptarse a su rol asignado. Además, define comportamientos que no son apropiados para el hombre. Claro, existen crecientes excepciones, sin embargo en la gran mayoría de la sociedad aún funciona así, de manera explícita o con presiones tras bambalinas.

Silbidos y «adulaciones» en la calle

No, las mujeres no se sienten honradas cuando son silbadas y «aduladas» con picardía en la calle. No sólo es poco atractivo, sino que en muchos casos también puede ser un peligro inminente para las mujeres. Muchos hombres creen que tienen derecho a tales comentarios, siempre que no sean ofensivos. Pocos se dan cuenta de que se trata de una agresión injustificada.

Te dicen que pareces un ángel, que eres hermosa. Tal vez te reciten un poema en lenguaje coloquial.  Pero esto es un abuso que no puedes tolerar. Las mujeres que se defienden las llaman «Feminazis» o «amargas». Afortunadamente ya hay países y comunidades, las cuales a través de sus ordenanzas castigan este tipo de conductas. 

«No seas una mujer tan fácil»

En la cultura occidental, por lo general está bien el verse bien, ser amable y coquetear ocasionalmente. Pero no debes exagerar. No debes mostrar demasiado de ti misma y no actuar como una «mujer fácil». Debes ser codiciada, pero al mismo tiempo no ser tan fácil de tener…

Se espera que seas moderada, aquí y allá una pista, pero nada más. Todo lo demás es responsabilidad del hombre. Él es responsable de conquistarte a ti y tú – si quieres – de aceptarlo después de un tiempo. No puedes tomar la iniciativa tú misma. Si lo haces de todos modos, te volverás menos interesante como mujer. Un rápido contacto visual y una buena apariencia siempre te garantizarán que te mantendrás interesante …

Tales afirmaciones refuerzan la idea de la mujer como «presa». La mujer se convierte en la presa del hombre. La mujer es la presa que se acerca al hombre. Una mujer que toma la iniciativa o vive honestamente su sexualidad es una amenaza.

«No te engañes, el amor es un sueño romántico»

El machismo duro propaga que no hay amor. Sólo en los cuentos de hadas. No eres una princesa, sino un simple mortal que persigue sueños irreales. Los hombres no pueden ser románticos y sensibles. La idea femenina del amor es ingenua.

En sociedades aún muy machistas, pero también en ciertos sectores importantes de sociedades hoy menos machistas, te aseguran que la realidad sería diferente. Tienes que conformarte con lo que tienes. Si esperas a tu príncipe toda tu vida, te quedarías sola para siempre. En lo posible, debes aferrarte a uno de los primeros hombre con los cuales tengas una relación seria. Tener cualquier hombre es mejor que no tener ninguno.

Todas estas formas de micromachismo son perjudiciales. No solo dañan a las mujeres, sino también a los hombres. Estas camisas de fuerza no se adaptan a nadie. Cada persona es única y muchos se sienten limitados por algunos de los roles de género que se les asignan. Es hora de que nos volvamos más abiertos, reconozcamos el machismo cotidiano y lo eliminemos para siempre.

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