Martina Spann, España – Traductora, MSc en Gerencia de Desarrollo y Doctorada en Medición Escolar y Resolución de Conflictos

Saludos queridas mujeres:

Me llamo Martina Spann, soy madre de dos hijos adultos, alemana, Traductora jurada, MSc en Gerencia de Desarrollo con el foco en desarrollo en países con conflicto armado, y en la Responsabilidad Social Corporativa. Doctoranda y miembro de una investigación internacional sobre el funcionamiento de la Medición Escolar y la Resolución de Conflictos en centros escolares.

Cuando tenía 25 años me separé de mi marido, con dos niños de 1 y 2 años y medio respectivamente. Al poco tiempo de la separación, mi ex-marido empezó a pagar con bastante irregularidad la manutención, luego quebró y dejó sus responsabilidades por completo. Fue una época difícil, por faltarme cualquier tipo de apoyo, tanto emocional como económico. Como fue imposible ejercer mi profesión como bancaria de inversión y corredora de Bolsa con dos hijos tan pequeños, empecé a estudiar traducción e interpretación, lo que me traería más tarde a España.

Desde mi primer trabajo que fue de corredora de Bolsa, y luego en otros ámbitos, como de vice-presidenta de la confederación mundial de los colegios alemanes en el extranjero que he sido durante cerca de 7 años, he trabajado en entornos muy “masculinos”, es decir a veces trabajaba en equipos compuestos solamente por hombres, siendo yo la única mujer entre ellos. No obstante, las mujeres tenemos muchas capacidades, también la de facilitar otro tipo de energía a un equipo. Una energía más conciliadora, más creativa.

También tenemos que estar conscientes de que somos las mujeres que educamos a nuestros hijos, y que les pasamos nuestros valores. Y son estos valores que marcan luego nuestra sociedad porque nuestros hijos aplican los valores que les hemos transmitido nosotras en todos los ámbitos de su vida, y luego son ellos, quienes a su vez, pasan sus valores a sus hijos. Tenemos un rol muy importante en este mundo, y no solamente por ser la mitad de la población. Las condiciones de vida están mejorando en todos los continentes, aunque a veces no parezca con lo que vemos en las noticias. El número de personas que viven en condiciones de pobreza absoluta, por ejemplo, está en menos de la mitad comparado con el año 2000. No obstante, los miembros más débiles de la cadena, los siguen siendo las mujeres y los niños.

Podemos contribuir activamente a crear un mundo más pacifico y si colaboramos las mujeres. Si juntamos fuerzas potenciamos esta posibilidad de construir un planeta cuyas condiciones para vivir sean cada vez mejores!

Veo la educación y la formación crucial para el desarrollo personal, y el de un país, así que cursos de formación en general, y de de estrategia profesional para mujeres en concreto, me parecen una buena idea.

Un fuerte abrazo,

Martina

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